viernes, 15 de octubre de 2010

A propósito del odio (IV)...

... Las ciudades que han olvidado el propósito de las ciudades... maravillada me quedé mirando un agujero de una obra cercana a mi casa... con 2 años, Mateo se sorprendió tanto como yo: ¡hay tierra!

... debajo del asfalto hay tierra... tierra anaranjada, arenosa, de pinares, del pan, de la de secano de toda la vida...

... tierra...

... y una se imagina la ciudad, tal cual, cayendo a plomo sobre el erial, convirtiendo el espacio en fracciones, códigos postales, direcciones prohibidas y vados permanentes...

... tierra...

... restos de lo anterior a cuando la ciudad se momificó y cicatrizó los caminos...

... necesito volver a esa tierra seca, a mancharme los zapatos...

... necesito de ese campo que no es parque, ni jardín, que es sólo campo...

... seco...

... que el campo sea campo y la ciudad un espacio habitable, no un código de prohibiciones, horarios de cierre y rutas señaladas...

... y allí en cuclillas mirábamos el agujero y nos reíamos tapándonos la boca para que nadie nos oyera... hasta que su padre tiró de él y le hizo seguir el recto camino de asfalto...

... http://selectparks.net/~julian/theartvertiser/...