De tener una hija, la hubiera llamado Lilith... aunque la gente lo pronunciara siempre mal, con acento en la primera... aunque los que no saben pensaran que es un nombre ridículo... aunque se tuviera que pasar la vida explicando el por qué de su nombre... O Matilde, la de Canossa... Un nombre que la hiciera fuerte, preparada para la lucha... Orgullosa... Sana... Un nombre que la distanciara de mí.