Respóndeme...
¿Qué es lo importante? ¿Hasta dónde eres capaz de sacrificar lo liviano por lo verdaderamente necesario?
Escoge tus mejores galas. Coloca frente a tí tus posesiones, tus pensamientos, tus argumentos para seguir adelante cada mañana. Reduce su número a la mitad. Obsérvalos de nuevo. Divide entre dos su espacio. Elige un tercio del resto. Contempla el resultado y rechaza lo aun prescindible. Condensa el contenido y sopla para aventar la paja. Cuenta con los dedos de la mano y aun te sobrarán elementos. Toma-solo-uno.
¿Cuál es?
Mi imprescindible lleva tu nombre. Contigo, nada me falta.
