viernes, 27 de enero de 2012

Llevo una vida preparándome para ese momento. Años de ensayos y errores a partes iguales. Días subrayando y resaltando lo importante, separando la paja del grano con un sero enorme que pesa el doble de lo que mis manos sabían levantar antes de que las abrieran en canal para recuperar sus nervios. Tengo experiencia en el sector, ganas y propuestas interesantes con las que he ido llenando un frasco luminiscente que resplandece al fondo de mi armario. Acumulo puntos de imaginación y desasosiego que señalan páginas imprescindibles de los libros que se van apilando en la biblioteca ínfima de mi memoria interna. Estoy preparada para empezar el ejercicio de mis funciones: mañana, acabaré contigo.