martes, 10 de enero de 2012

A la derecha... no, espera... a la izquierda... ahggg... no sé, ya no sé dónde te he puesto... antes tenía claro dónde estaban la cosas, las importantes, las que no cuestan dinero... pero ahora... ni idea... alguien ha soplado las cenizas, ha posado su mano en la arena y escupido en el agua... supongo que un día, abriendo un armario, en el bolsillo interior de esa chaqueta que ya no me pongo... encontraré un rastro que me llevará al hilo al que está atado el plano que señala el camino que lleva hasta el poste que indica el lugar en el que está enterrada la llave de la taquilla donde dejé la bolsa con tus olores...