Estaba, sentada, esperando, callada, a atreverme a decir lo que pensaba... Aguardaba, paciente, mi turno de palabra... Escuchaba, atenta, tu discurso, tan serio... Acataba, convenciada, cada entonación tuya, cada estampida de palabras malsonantes... Observaba, curiosa, los gestos y las comisuras... Meditaba, crítica, las consecuencias, las posibilidades... Me marché, sin responder, cuando dijiste "y punto"... Siempre he sido respetuosa con la ortografía...
