martes, 23 de septiembre de 2014

A propósito del odio (XVI)

Pestañeo, segura de que entiendes el mensaje oculto tras cada aleteo de los párpados.
Pestañeo, dos seguidos, uno largo... contándote lo que ya sabes y lo que no quiero que sepas por otro lenguaje... despacio, ahora rápido... esperando una respuesta a la misiva. Porque lo que no se dice, no existe. Lo que no se pronuncia, no tiene entidad. Y así estoy a salvo de una existencia que no le confiero a lo dicho.
Pestañeo, y te enfadas y preguntas que por qué te miro con los ojos tan abiertos, tan grandes, tan lejos.
Pestañeo, y sé que en el fondo entiendes lo que digo... aunque aparentes ignorarlo y finjas cansancio por el esfuerzo y hagas como que no sabes de qué te hablo, y a mí eso nunca me lo has dicho, y  te equivocas, y no imagines...
Pestañeo, muy rápido, muy rápido, muy rápido, para hacer una barrera de aire y que los ojos permanezcan secos mientras saludas con la mano abierta, a lo lejos, donde no llega el morse.
Pestañeo, y los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo.

https://www.youtube.com/watch?v=HjijoUqPYdk