¿Y si llueve?
¿Y si no? ¡Vamos a la playa!
¿Y si llueve?
Si llueve, ¡paseamos por la arena bajo el mismo paragüas!
¿Y si llueve?
¡Nos refugiamos en los soportales y vemos a la gente correr!
¿Y si llueve?
Venga, vamos a la playa---
Y después de darme contra el muro diecisiete veces seguidas, me senté a mirar por la ventana cómo el sol, nublado, se reflejaba en el agua.
