miércoles, 9 de marzo de 2011

No recuerdo dónde pero he oído que a nuestra generación, la de los que hemos nacido entre 1970 y 1980, la llaman "the Eternal Kids" (or something similar)... y estoy completamente de acuerdo. Veo a amigos, compañeras, familiares, que "acompañan" a sus hij@s a los cuentacuentos, al teatro... y disfrutan más que los pequeños. Nos comemos sus gominolas, vemos sus dibujos animados, preguntamos "¿Quién vive en su piña en el fondo del mar?" y sabemos la respuesta, nos volvemos locos en los columpios y en los hinchables y pedimos menú infantil sólo por el regalito. Devoramos cambios tecnológicos, manteniéndonos con nuestra banda sonora que se edita, reedita, remasteriza y versionea en colaboraciones cruzadas que seguimos comprando y recomendando como la mejor música que se ha hecho en este país. Nos negamos a crecer y seguimos pidiéndole a nuestras madres que nos cocinen como ellas saben. A mi edad, mi madre ya era una señora, yo no me siento como tal. ¿Qué va a ser de nosotros cuando "crezcamos" a la fuerza y nos derritamos ante el espejo?