Hablando contigo me doy cuenta de que la vida es muy sencilla, o debería serlo... Que debería bastar con sentarse en la puerta de casa y saludar a los que pasean... con levantarse y unirse a ellos... caminar sin prisa, mirando el cielo, el suelo, los tejados... que todo, al final, sale,... y si no sale... saldrá otra cosa... que lo importante es mirar alrededor y no arrepentirse de nada, estar satisfecho con lo logrado y mantener el deseo de hacer aun más cosas... que lo sencillo es lo difícil y por lo que tenemos que pelear,... que luchar por las cosas es bueno, nos anima a desperezarnos por las mañanas... cuando me dices esas cosas, se me calientan las manos y pienso que yo también puedo... luego se me vuelve a olvidar.