viernes, 23 de octubre de 2009

¡Se acabaron las miserias!

Pero ¿por qué hay tantos malos (malos, malos) poetas empeñados en compartir sus malos (malos, malos) blogs con el resto de la humanidad? Tantas agonías... tantas penas jondas... tantos (des-)amores... ¡Un poco de ilusión (manque sea óptica)!