miércoles, 1 de julio de 2009

De lo más simple...


Sé hacer tarta de manzana y pan (del rico, sin pipas ni majaderías que le quitan el sabor a pan).
Sé atarme los zapatos (casi siempre puestos en su pie correspondiente), rizar los rizos, escribir con las dos manos...
Sé lo que es la epistemología y la fenomenología...
Sé conjugar la primera persona del plural del pretérito pluscuamperfecto del subjuntivo del verbo "poder" (hubiéramos podido...)
Sé argumentar y contra-argumentar las vías tomistas y explicarle teoría y significado en Wittgenstein a mi madre, a un niño de tres años y a un señor muy serio con gafas y bigote que me preguntó al respecto desde su muy feo atril de tribunal de oposición.
Sé, a ratos, enfocar lo cercano y lo lejano con mi verde ojo miope derecho y mi reverde ojo hipermétrope izquierdo.
Sé hacer las mismas cosas que tú, seguramente...
Pero dormir, digo, eso que es tan fácil que algunos lo hacen de pie, con los ojos abiertos, sentados ante la tele, cayéndoseles la baba,... Dormir, a pierna suelta, de un tirón, hasta las tantas... Dormir, como un bendito, de puro aburrimiento,...
Vamos, lo que es dormir... pues no sé hacerlo... y se me hacen las noches eteeeeeernas.. me duelen los oídos de tanto silencio para no molestar... me pican los ojos pero no me encajan los párpados... y ya no doy ni vueltas en la cama, ni cuento ovejas, ni tomo pastillas o leche caliente, ni me cubro de adormideras... porque se me han gastado los tantos trucos de vieja...
Son las 3 y 54 del décimo tercer año de insomnio... y sumando...